jueves, 30 de octubre de 2014

Independencia, consultas, Catalanes... y espero que sin moralinas


Hace mucho que me di cuenta que algo se rompía entre España y eso que dan en llamar los nacionalismos periféricos. Si hay alguien en Cataluña, País Vasco, Galicia, Andalucía... que hable mucho rato de lo distintos que son, de lo mala que es España, tampoco falta aquel que suelta esa dualidad incongruente "no son españoles, son hijos de tal", "que se jodan, que están en España". Con esos mimbres y añadiendo la famosa crisis actual...

Me preocupan muchas cosas. No voy a decir lo que los catalanes pueden perder. Porque si se da la independencia, perderemos todos y por mucho que nos pongamos dará igual quien pierda más. Porque seguramente los que vamos a perder más, no van a ser ni catalanes solo, ni el resto de españoles (actuales o momentáneos, lo que vds. gusten). Todos los que no nos vamos a significar, los que no vemos sentido en tomar partido, los que se vean en obligación constante de retratarse a cada paso.

Y estos últimos, más que nadie. Escuchaba el otro día a Carles Francino "estar harto y cabreado de sentirme escrutado". Y me imagino, porque ha pasado muchas veces, a todos aquellos catalanes a los que se pide retratarse sobre este tema, o sacarse las oposiciones de españolidad. Lo más fácil es irse a los deportes y ver como jugadores catalanes que llevan una lista impresionante de partidos con la s selecciones españolas deben cumplir con esa oposición. No digamos ya, aquel que sea catalán y en su ámbito doméstico, utilice su lengua (me imagino que habrá castellano parlantes residentes allí, que tendrán la misma cruz).

Pero vamos con la consulta, sea buena (referendum) o alternativa (vamos, la que supuestamente queda ahora). Ya ha conseguido una cosa. Sabemos que no hay voluntad de acuerdo al respecto. Tengo mis serias dudas de que se consiga nada más. En ningún caso será vinculante, ni para el gobierno catalán. Y seguramente no ofrecerá ninguna información que no sepamos, ni siquiera como encuesta a lo grande, a ver quién participa finalmente.

¿Paralelismo con el caso escocés? Seguramente el gobierno británico accedió al referendum vinculante porque se vio sobrado, pero aunque no hubiera sido así, se ha visto una voluntad de acuerdo, se han ofrecido alternativas y ha habido un debate democrático, no una mera descalificación de actitudes o personas. Se mentó el miedo, el caos, la destrucción... pero se cumplió con la democracia y previamente todos prometieron respetar el resultado. Toca ver cómo se sustancian las reformas ofrecidas a Escocia.

Con estos mimbres, yo no me atrevería a sacar conclusiones para Cataluña y España. Veo muchos déficits y me preocupa que en ambos lados el planteamiento carece de honestidad, objetividad y sobre todo de rigor. Creo firmemente que no hay un pacto institucional de explicar con mesura y seriedad lo que hay, lo que se puede ganar y lo que se puede perder.

Sobran planteamientos tremendistas, elucubraciones sobre lo que harán los organismos internacionales o las consecuencias económicas.

Seamos serios. Mi conclusión es que en todos los ámbitos se está generando una huida hacia adelante, una cortina de humo que tape otros problemas. Y no hablo sólo del 3% o de Pujol ni de los problemas de CiU solamente. Sacar la roja y gualda y ser el garante de la unidad también sirve para hacer olvidar cosas. Veo en mi gobierno total inacción para abordar el futuro, salvo para plantear recursos de inconstitucionalidad.

Termino. Nuestra Constitución se acerca peligrosamente a los 40 años y nuestro modelo de estado requiere urgentemente darle una vuelta de lo más seria. Reivindicarla en cada petición de cambio no va a valer eternamente.

Un abrazo

Jesús (a.k.a. Abu)

jueves, 16 de octubre de 2014

Sobre la desigualdad (mi aportación al blog action day 2014)


Qué bonito. Hoy vuelvo a sumarme al blog action day y toca escribir sobre la desigualdad. Como si fuera fácil. Un par de generalidades y tira millas. 

Pero no, nuestra amada crisis ha conseguido algo que para muchos que se dicen liberales, era el gran objetivo. Sálvese quien pueda. Eso es lo que está triunfando hoy en día. Es quizá este momento histórico, el propicio para la protección del desfavorecido. Que aquel que pueda aportar a la sociedad desde la humildad o, yendo más allá, desde la pobreza extrema, sea apoyado.

Pero no. Ante esta crisis, mi gobierno y otros muchos lo único que aportan son peajes y dificultades. Nos venden que de esa forma el estado se fortalecerá, que las políticas de austeridad son una revisión y un abandono de los lastres y el despilfarro, pero la realidad es que los medios obtenidos de ese ahorro, apenas se reinvierten en la corrección de desigualdades.

Podría escribir demasiadas líneas sobre la sanidad o la educación. Pero la realidad es que el servicio público en su conjunto, que por definición, debe proteger y salvaguardar las oportunidades de los más humildes (lo siento, me jode sobremanera asumir la pobreza y además ceñirme a los desamparados, a los de la calle, cuando se está machacando a clases empobrecidas, bajas y medias). 

Y ante eso, como justificación, aparecen expresiones de desdén en los adalides de la austeridad, como el regalo a aquellos que no se lo ganan, el café gratis (expresión de aquel que resulta que tenía una tarjeta negra...), fábrica de vagos, etc.

Tengo miedo. A veces me pongo a recordar esas películas futuristas, como Juez Dredd que muestran las ciudades como guetos amurallados, que expulsan los desfavorecidos fuera de esos muros. Reductos de riqueza selectos. Tal vez... no, seguro. La valla de Ceuta y Melilla y las expulsiones en caliente... África.

Nuestra sociedad se ha forjado de una manera. Con mayor o menor suerte, ha atajado ciertos problemas, nos queda mucho por andar y por investigar y por pulir. Frente a eso hoy se propone la amortización, la voladura, la destrucción de ese sistema, el del bienestar y a toda prisa. Como si fuera el causante de todo lo que se nos desvela y lo que es peor, como si fuera esa demolición, por si sola, el antídoto contra esa corrupción.

Y yo pienso, que eso es andar hacia atrás... que nos olvidamos de conseguir que lleguen arriba todos los puedan... Lo sustituimos por una vaga idea de eficiencia total, que sabe Dios cuando llegará. Y lo que me ofrece más dudas, para quién.

De momento para acabar con la desigualdad muros más altos, sanidad y educación más caras y más obstáculos en el acceso a los derechos. Y lo peor, ninguna capacidad aparente en los que gobiernan para escuchar al desfavorecido.

En fin, un tema aparente muy genérico, que me temo es demasiado concreto.

Un abrazo

Jesús (a.k.a. Abu)

lunes, 16 de diciembre de 2013

Va de juguetes autonómicos rotos: Las teles públicas




Ciertamente nos encontramos con una historia muy triste. Una más de las que hay en esta crisis. Un juguete, un instrumento, que poco a poco se vuelven caros. Pero lejos de hacer reflexionar y de llevar a los gestores de estos entes a una más que necesaria, lógica y, qué diablos, imprescindible autocrítica, asistimos a un continuo "en bien de la sostenibilidad", "quisiéramos encontrar la racionalidad", "no es posible"...

Es decir, diciembre de 2013 es el inicio de la edad de los humanos en este santo planeta y lo de antes es una vida autónoma e incontrolable. Los entes de comunicación públicos (me temo que esto pasará a todos los demás) se han convertido es seres biológicos indómitos, que han efectuado gasto público, han contratado, han invertido, han transmitido al margen de toda gestión política o no y al margen de todo criterio empresarial.

Y en estos tiempos de la puesta en solfa del estado del bienestar, claro, entes así, son incompatibles con el resto de servicios públicos esenciales. Al fin y al cabo, ¿quién prefiere una tele pública antes que un hospital o cualquier otro servicio social?

Casi nadie. Algunos avisamos hace tiempo (no fui el único, hace ya mucho que unos cuantos nos preguntábamos qué hacían estos entes financiando clubes de futbol y otra larga lista de "etceteras") pero simplemente había dinero y a todos (yo el primero) nos mola traer grandes eventos y lucirlos a todo color.

Pero no, la clave es que esa pasta que sobraba, voló, que la factura ya se pagará entre todos, así que ya no se puede  emitir el partido del futbol en prime time del sábado ni se puede contratar ni mantener a trabajadores afines y no digamos emitir eventos cuya organización se subcontrata a "otros". Esa bolsa ya no se puede tapar, toca amortizarla. Pero la que viene, tiene un barniz de ahorro y esconde otro negocio... la privatización de la gestión de servicios públicos.

Es una historia que ya se ha contado muchas veces y no la descubro yo ahora, simplemente la dejo marcada. Es la nueva gallina de los huevos de oro y no es barata, ni deja de ser apetecible para las futuras concesionarias. Y yo trato de ser respetuoso con el que crea de corazón que la privatización puede salvar a lo público, pero desgraciadamente eso lo ejecutan los mismos "zorros" que han matado a las teles públicas, así que muy bien van a tener que plantear y lanzar esa privatización para ganar mi confianza, hoy negativa.

Pero vuelvo a la comunicación. Atrás quedan los tiempos en los que muchos profesionales iniciaron en estos entes su andadura, en la que los contenidos sociales, las tradiciones, los rincones olvidados de las provincias y cualquier otra iniciativa pública eran la labor primordial. Y la información... oficial, sí, pero no sesgada o al menos no manipulada y por supuesto mucho más cercana.

Pero si los gestores y los mandatarios han roto el juguete, no quiero dejar de recordar a los profesionales que vivieron y viven calentitos hasta que se han churruscado y han pedido un tardío perdón, con el cerrojazo o con el burofax en el buzón. Hacía falta integridad, esa que lleva a los redactores a no firmar crónicas vergonzantes a hacer huelgas en contra de la línea editorial o a hacer entrevistas reales como aquella que Germán Yanke hizo a Esperanza Aguirre y que la dejó perdiendo los nervios y desnuda en cuanto a su voluntad "liberal".

Vuelvo a los mandatarios, en realidad a los liquidadores. Fabra ha echado el cerrojo a Canal 9 e Ignacio González lo acabará haciendo, porque Telemadrid es otro muerto. La culpa la tienen vds, no los trabajadores que mejor o peor, dentro del convenio, sacaron adelante su trabajo hasta que les dejaron y no les arrinconasen con las famosas redacciones paralelas. No intoxiquen. Cumplan con el papel que se les dió en las urnas: Arreglen. Ah, en esta herencia no está el PSOE...

Un abrazo

Jesús (a.k.a. Abu)

miércoles, 30 de octubre de 2013

Al respecto de la celebérrima doctrina Parot y ciertas concentraciones


Hace unos días, gracias al Blog Action Day, me animé a hacer bandera por los Derechos Humanos. Y ciertamente hoy hago bandera del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Es un orgullo que Europa tenga una institución que se dedique a su salvaguardia en exclusiva. Y así debe seguir, por encima de movimientos partidistas o giros sociales o lo que venga...

La decisión de declarar contraria la famosa doctrina Parot a los DD.HH. y a las convenciones comunitarias y al propio ordenamiento jurídico español creo humildemente que es lógica. Tal y como lo veo, un día alguien se dió cuenta del grave error que había en el código penal y pretendió cerrar la última puerta con una pirueta, una ocurrencia, un truco y sonaba bien y ninguno, yo al menos, caimos en que se vulneraban derechos.
Quede claro que no me he alegrado. No puedo olvidar todo el mal que han causado aquellos que se van a beneficiar de esta sentencia. Me gustaría que volvieran a sus casas, por cierto con media vida desperdiciada en celdas de recintos penitenciarios, al menos con una sensación de tiempo perdido y de cierto arrepentimiento, pero en algunos o muchos casos no será así.

Pero tampoco ese es el objeto de esta sentencia, que en ningún caso discute los merecimientos de los potenciales excarcelados. Tampoco creo que el tribunal quiera violentar los sentimientos de las víctimas. Simplemente se trata, repito, de aplicar la ley.

Y ahora vienen los voceros, los apocalípticos y ciertas asociaciones, como por ejemplo la AVT. Y el partido en el gobierno. El PP los alentó, les dio base, les dio sustento y les dio imagen pública... los creció. Y es el PP y el Gobierno el que tiene que recordar que la ley está para cumplirla, no para quejarse, que los tratados internacionales, especialmente en Derechos Humanos, no son algo lejano que nos imponen sin conocimiento de la realidad, sino el compromiso que nuestro estado ha firmado con otros para que se respete y se considere a todo el mundo por igual, cotidianamente. Lo último es ver carteles y escuchar insultos cuando los miembros del PP se han juntado con la multitud, pues está claro que los consideran unos traidores.

"No cumplir la sentencia" es lo que más se oye en esos medios, o "no forma parte de nuestro derecho", o "¿quién es esta gente?", "pues abandonamos esa convención"... como si fuera un derecho a la carta. Me pregunto si todas estas disquisiciones, se hacen desde la ignorancia (improbable, aunque no descartable, muchas veces algunos de estos periodistas parecen ser seleccionados por el nivel de grito) o desde la irresponsabilidad y la mentira, con objeto de manipular a las masas y crear un estado de opinión cuasigolpista.

También quiero recordar, que lo que subyace de todo esto es un desdén por la justicia. Se pueden criticar las sentencias, se pueden lamentar, incluso se pueden condenar... pero veo en ciertos sectores ese perpetuo "si me vale, está bien y si no, son unos rojos que...". Hace un par de días veía a Isabel San Sebastián, negar a Luis López Guerra su condición profesional de magistrado (ver la breve reseña en la wikipedia) y se empeñaba en rebajarle a mero militante socialista, por supuestamente, haber convencido a los tropecientos jueces de ese tribunal, los 17 de la gran sala y, por supuesto, a los otros tantos que formaban parte de la primera instancia. Y al frente Zapatero, que con siete años de antelación (no sé si en un gesto de vista política o de lentitud supina) se comprometió en la negociación a acabar con la doctrina Parot, que por cierto, en ningún momento discutió ni antes ni después de ser presidente.

Sobre las penas cumplidas o por cumplir, que también se ha comentado, es cierto, los etarras y sus cientos de cadáveres se equiparan a los asesinos comunes que han matado puntualmente. Siempre tendremos la impresión de que el castigo es inferior a lo merecido, no obstante dudo mucho que a los etarras que están siendo encarcelados, salgan arrepentidos o no, den por bueno, perder la mitad de sus vidas en una o varias cárceles. Dicen que la vida es corta, pero desde luego, encerrado en una cárcel, dudo mucho que se disfrute. La mayoría de ellos entraron jóvenes y están saliendo bastante ajados.

Por último, me sigue haciendo gracia la demanda de arrepentimiento. Aquello que tanto lamentan estos sectores cuando no lo hay, pero que tampoco es bien recibido ni valorado cuando sí se manifiesta.

¿Solución? Que nos acordemos del estado de derecho, que la justicia va más allá del ojo por ojo, que la democracia tiene que ganar al terrorismo, pero que fuera de eso hay personas y tiene que haber una convivencia. Lo triste es que tengan que venir a decírnoslo desde Estrasburgo y no entendamos la lección.

Un saludo

Jesús (a.k.a. Abu)


martes, 15 de octubre de 2013

Reivindicación de los Derechos Humanos




Un año más me sumo a la iniciativa Blog Action Day, este año en favor de los Derechos Humanos. Un año más, toca mirar hacia adelante con optimismo (no nos queda otra), pues cada día más gente se da cuenta de que no todo es el orden, no todo son las buenas costumbres, no todo vale, para que los estados se impongan a individuos y sobre todo a colectivos.

Y es que la lucha por el total cumplimiento de los Derechos Humanos, es todavía joven y le queda mucho tiempo para llegar a la meta. No quiero desligar a los estados y a los dirigentes por penosos que sean, pero si hay algo que puede marcar la inflexión es el respaldo de todos aquellos que aceptan los abusos en favor del bien común. Sustituir un terrorismo por otro de estado, permitir privaciones o suspensiones para luchar contra..., no.

Es obvio que habrá paises en los que la opinión pública pinte poco y que ese cambio de mentalidad, seguramente no valga ni para el primer paso, pero es indispensable.

Pero, como decía, no es cuestión de olvidarnos de los estados y sus dirigentes. También para ellos quiero dejar una reflexión. Como tal no está incluido en los Derechos Humanos, pero hago mía la petición de mayor transparencia. Que no haya zonas oscuras, que no se asuma como inevitable la minoría de edad de los ciudadanos, es indispensable, para el cumplimiento total. Si un país quiere considerarse avanzado y apto para garantizar el bienestar de sus ciudadanos, debe ser transparente.

Sobre esa base, no hay otro remedio. Si lo que se permite, es el oscurantismo, el "no se debe"/"no se puede" o el simple talón en blanco, la parcela de vulneración y violación de los Derechos Humanos será cada vez más amplia.

A las organizaciones sociales, partidos políticos, sindicatos, ONG's, empresas y otros colectivos, les pido ejemplo, difusión de estas ideas y por supuesto, adaptación inmediata a estos principios. La transigencia con lo contrario, la permisividad, la dilación... simplemente es inaceptable.

Me dejo otras ideas, mañana, tal vez, lamente no haber añadido otros principios, pero no lamento haber incluido estos. Los considero esenciales.

Resumiendo: Ciudadanos comprensivos con la realidad, estados transparentes y entidades colectivas comprometidas. El 10 de diciembre de 1948 va quedando atrás y hay mucho que hacer, pero esa es la base, ese es mi humilde consejo. Mi deseo, que no tengamos que invertir otro blog action day para avanzar en este importante asunto. Mi compromiso: Educar a mi gente, especialmente a mis hijos en estos principios.

El futuro de este mundo depende de nosotros mismos. No vale dejar el muerto a los que vengan.

Un abrazo

Jesús Prieto (a.k.a. Abu)






miércoles, 14 de noviembre de 2012

De huelga #14Nvamos

Leía esta tarde en twitter varios mensajes con el hashtag #cualessonmismotivos. No pretendo ser brillante, pero ya que me asomo a este mi abandonado blog social... vamos a escribir unas líneas, ahora que tengo un rato ya que estoy de huelga.

En primer lugar, porque aún hoy tengo a mi alrededor un montón de gente que se cree invencible. Todavía hoy la gente no es consciente de lo fácil y lo barato que resulta hoy un despido por causas económicas. Y lo unimos a la confianza ciega que tenemos en nuestro esfuerzo y en nuestras horas. Esta reforma laboral nos convierte cada vez más en números, en lastres, en cuentas de gasto, en máquinas defectuosas...

Me quiero acordar también de Isabel, de Mariana, de Rafa... de todos aquellos compañeros y amigos que no creen en la acción colectiva. En segundo lugar la demostración, de que no todo es mirar hacia otro lado, de quejarse sin mojarse, de formar parte del paisaje o, en el mejor de los casos, de formar parte de esa mayoría silenciosa en la que se escuda nuestro gobierno para seguir con sus tropelías sociales.

En tercer lugar, quiero acordarme de todos aquellos entes gubernamentales o no, cercanos al PP o no, simplemente conservadores o no... resumiendo de todos aquellos que ven esta crisis y las soluciones actuales como una penitencia para purgar los excesos del pasado. "Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades", "nos hemos dado la gran fiesta", "ya se sabe, la resaca de toda borrachera". No voy a descubrir que esta crisis no ha venido por la alegría del consumo de las pequeñas economías, sino por los desmanes de los entes públicos y la deriva especulativa de ciertos usos empresariales. Y de esa penitencia no se habla.

Esta es la mia personal, llamadla sentimiento de culpabilidad. La cuarta es que no puede ser que por el hecho de tener un trabajo aceptablemente remunerado (mis horas me cuesta), poder pagar mi hipoteca, mantener a mi familia, darme algún caprichito (ir al cine de cuando en cuando) y llegar a fin de mes, sea por obra y gracia de la crisis un privilegiado.

Voy por la quinta. En defensa de lo público. Yo quiero pagar hasta la última peseta de mis impuestos y que mi estado no eluda sus responsabilidades por los desfavorecidos especialmente y por la igualdad de oportunidades, sin escatimar competencias del modo más arbitrario, sólo porque sea fácil eliminar una partida presupuestaria o añadir un importe por las buenas al precio público.

Sexta: Mi militancia socialista y un servidor se han comido unos cuantos sapos por los errores del gobierno anterior. Los 400 euros, los cinco millones de parados, la ausencia de modelo de estado... hoy día el actual gobierno no tiene más plan que encomendarse al Dios Recorte, sopena de males mayores como caer en manos de las troikas y los hombres de negro. Aquellos que venían como salvadores de la patria y como inmejorables gestores, por no hablar de su honradez y sus ideas claras para dar con las soluciones. Canal 9, Telemadrid, las reformas que asombrarían a Europa, el déficit que se pondría en la mitad y esas Autonomías impolutas... Ahora resulta que nadie está a favor de estas infamias, pero querían el cambio y ya me dirán a qué.

Son muchas, los bancos, los desahucios tampoco se me van de la cabeza. Hasta las millonadas que se pagan por dar el futbol o perdonándoles las deudas a los grandes clubes...

En fin, no sigo. Dedico a mi post a David, a Rocío, a Chus, a Pepe, a Arancha, a Marisol que seguramente se creían invencibles y menos por un importe tan irrisorio. También se lo dedico a Sonso, porque sólo la libró de la misma suerte tener jornada reducida, pero también se tuvo que ir. Y si hay alguno o alguna más proximamente, pues también...

Mañana, toca reflexionar y protestar. Desde el respeto a los que no lo sigan y a los que no lo entiendan. Esto va más allá de una convocatoria de los sindicatos, que tienen mucho que replantearse, porque pasado mañana volveremos al trabajo y tal vez otros muchos lamenten pronto que este 14N no tuvo toda la fuerza que debía... o tal vez no.

Un abrazo

Jesús (a.k.a. Abu)

jueves, 29 de diciembre de 2011

El PSOE que nos viene


Aquí tenemos a Rubalcaba y a Chacón. Parece ser que ya tenemos cartel, bueno, dos. En lo que sigo la política y sobre todo el partido en el que milito, veo que eso se da bien. Buscar el mirlo blanco. Ese que solucione todos los problemas.

Pero me temo que esta no es la solución. Si hay algo en lo que somos buenos, es en encontrar los defectos, y yo el primero: Rubalcaba está muy visto y está amortizado, y Chacón está verde, viene del PSC, etc, etc. No, ciertamente el debate no tiene que estar ahi.

¿Qué ha pasado? ¿Por qué hemos llegado aquí? Lo primero que pensé es que me habían engañado. Todos los cargos orgánicos me decían que había desgaste, pero que tranquilo, que todo se debatía, que se encontraban soluciones... Pero lo cierto, es que el principal problema es que no ha habido crítica. No la he visto en los foros orgánicos, pero lo que es peor de todo, hasta los militantes nos hemos engañado, nos hemos vuelto cómodos. No hemos sabido exigir.

La cuestión no es elegir, el asunto es debatir. Hay que abrir todos los canales posibles. No importa ni el quién ni el cuándo. Ahora lo que importa es el qué y el cómo. La legislatura puede ser corta, pero ahora no hace falta candidato, es más, sobra. Falta el esfuerzo colectivo, un plan coherente que salga de la sociedad y de la militancia. De toda esa gente que se dice progresista y que ha tenido que arrugar el gesto y no ha podido abrir la boca cuando se atacaba al gobierno por supuesta inactividad o por no dar con una solución distinta a la derecha. Hay cuatro millones que han tirado la toalla.

Me asusta la posibilidad de un nuevo bucle basado en el "ya veremos", en eternas convenciones, comités de sabios, ponencias sectoriales... Tiene que ser aquí y ahora, y escuchando y poniendo en claro lo que se necesita, eso que siempre se dice que somos, pero que se tiene miedo de seguir. Si hay duplicidad de administraciones, avanzar a un federalismo regional o volver al centralismo, pero tomar un camino. Y en esta como en el resto de las materias. Y que al final, y no antes se elija a alguien que siga esas directrices rodeándose de gente válida que aporte y discuta cada iniciativa como si la vida le fuera en ello.

Ah, no, el PSOE ya es una jaula de grillos, me dirán muchos, no puede ser, es lo que desea la derecha. Pues no, viendo lo que duran los comités o las ejecutivas en los últimos tiempos, tal vez el ruido y las meninges a pleno rendimiento no sean ni mucho menos un problema.

Y los manifiestos... si son con sinceridad, mirando hacia adelante y olvidándose de carteles y candidatos, bienvenidos sean. Si a lo que vamos es a algo parecido a aquel congreso del PCUS en el que la conclusión principal era lo malo que había resultado el personalismo de Stalin (y que nadie piense que le comparo con ZP), entonces, mejor me bajo del barco y que me recojan más adelante.

No he dicho practicamente nada, lo sé. Pero lo importante es saber que la tarta no se empieza por la guinda... y honestamente no veo otra cosa.

Un saludo

Jesús (a.k.a. Abu)