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sábado, 11 de junio de 2011

El PSOE que nos queda

Ahora no seré yo el que diga que hace años que lo vengo diciendo. Me habían avisado. "ZP se cree tocado por el cielo y piensa que todo le va a salir bien, que puede sacarse cualquier conejo de la chistera...".

Lo único que tenía claro, es que de blando, más allá de cierta imagen de pusilánime, no tiene nada. Y por tanto que el partido está absolutamente en sus manos. Nadie se mueve sin él.

Se han hecho muchas cosas buenas en estos años, obviamente, pero el 22-M deja claro que Zapatero ha aburrido/agotado a los españoles, que sólo le votamos los incondicionales y los que tienen miedo a la derecha. Pero lo que es más grave, que la marca PSOE y su discurso se han volatilizado. No se preocupen, la derecha mediática, el famoso TDT party, no ha calado en mí. La crisis no es culpa de Zapatero (tampoco la muerte de Manolete), pero es cierto, que en ningún momento ha dado la sensación de saber afrontarla.

Y es ahora, cuando las municipales y autonómicas han dejado claro el tortazo, cuando a pesar de la falta de programa, más allá de ciertas vaguedades, del PP hace que los 20 puntos de ventaja no queden tan lejos, la única respuesta posible es "Rubalcaba sálvanos o al menos evita la mayoría absoluta" y una conferencia política ya veremos cuando y para qué.

Prohibido asumir la derrota de las generales. No lo entiendo, los milagros y los mirlos blancos no existen. Cada día tengo más asumido que de política voy a saber lo justo, pero ya lo de los famosos tiempos de la política... sólo sé que se está perdiendo el tiempo y a lo bestia. Yo no sé de refundaciones, sólo sé que el PSOE necesita algo parecido a un congreso (mejor ordinario que extraordinario y por supuesto, nada de primarias), en el que de una vez se hable en absoluta libertad, en el que mojarse no signifique quedar fuera de las listas o que se premie al que se quede sentadito con cara de poker y aplaudiendo.

Así salen los comités. Comité federal y/o comité regional del PSM. Da igual, casi nadie dice lo que piensa, especialmente con las listas sin cerrar. Como bien decía una buena amiga, ¿qué esperamos entonces de una conferencia política? Y el congreso... es obvio que el miedo es que Rubalcaba se quede el partido ahora que se le ha invocado como salvador. Entonces, es preferible a esperar el guarrazo estos meses... luego ya veremos. Y a ver quién o qué es la solución de compromiso entonces. La base es menor de edad en estas cosas: Hay que estar unidos.

La cuestión es evitar la división del partido. No se aborda la discusión, se evita siempre. Ése es el problema. Y mientras tanto la izquierda espera ese modelo alternativo al liberal. Pero no lo hemos tenido y al final la gente se hace conservadora. Ya tendré un rato para escribir al respecto, sobre todo sobre "el PSOE no nos ha dejado otra" y "el estado del bienestar que nos podamos permitir".

Y me queda Madrid. Demostración absoluta de que no buscamos candidato. Buscamos un tonto útil que trabaje y que dirija el partido y luego nos traemos una cara amable para presentar: No, Trini no hubiera ganado las elecciones. Tal vez Tomás Gómez no es el mejor, seguramente no sea bueno, pero a mi entender ahora tenemos que poner a prueba si sabe situarse en frente de Esperanza Aguirre y demuestra que no hay gobierno en la Comunidad, sólo oposición al gobierno central. Tenemos otros cuatro años de paseo por el desierto del Gobi. Que trabaje, especialmente ahora, cuando no hay nada interesante y lo que hay enfrente es un rodillo de derechas. Ahora vamos a ver si vale.

En fin, esto es lo que hay. A mí, de las generales me queda por echar una mano en la precampaña y la campaña en la Agrupación de Latina y un día de interventor. Lo que queda es afrontar que habrá generales en el 2016, y no engañarnos.

Un saludo

Jesús (a.k.a. Abu)

domingo, 29 de agosto de 2010

PSM: ¿Y con qué nos quedamos?


No sé si puedo aportar algo nuevo a este respecto, pero ganas tenía de escribir sobre ello, así que nos lanzamos a ello y ya veremos como queda.

Vaya por delante mi apoyo a Tomás Gómez. Han sido tres años de trabajo muy duro, tanto dentro del partido, acabando con la imagen conflictiva de la antigua FSM (curiosamente, a pesar del 90% del último congreso y de las salidas de pata de banco de el pequeño grupo de simanquistas), como fuera, yendo, literalmente a donde estaban los problemas, y escuchar a la gente. Explicando la labor que el gobierno central efectúa en Madrid y desmontando las mentiras y las cortinas de humo tipo "Zapatero asfixia a Madrid".

Supongo que hace mucho tiempo que aquellos que andamos metidos en el socialismo en Madrid, tenemos (al menos yo así lo creo) claro que la realidad autonómica pesa bastante poco en el territorio en el que reside la mayor parte de la autoridad y la política central. Y así caemos (yo también) en mirar más la realidad nacional. Craso error, educación, sanidad, políticas sociales... todas en manos del gobierno autonómico (por tanto del PP y su gestión...).

De este proceso previo a las elecciones en el que estamos en concreto poco se puede añadir. La discusión, lejos de las ideas o de las soluciones, se centra en el nombre del candidato, en si es mediático o no. En si los votantes le consideran una alternativa seria, en si su posible victoria sería un arma electoral de la derecha contra el presidente del gobierno y secretario general del PSOE. En si vale por su papel en la política nacional o internacional...

Hace años que creo que el problema reside en que se buscan mirlos blancos. El candidato que venga, vea y venza. Y los mirlos blancos no existen, por bien tiradas y afinadas que anden las encuestas. Es más, si el supuesto mirlo luego no vence, lo más seguro es que se vaya a casa o a la bendita política nacional.

A mi entender los mirlos no se inventan de la nada. Supongo que se les pinta de blanco o de marrón o como sea, con el tiempo. Por poner un ejemplo, Trini sería para mí la candidata ideal si tras estas elecciones se quedase en la Asamblea para presentarse a las siguientes y lógicamente haciendo políticamente "la calle" además de hacer labor parlamentaria. Lógicamente me refiero en el caso de perder.

Con esto no quiero decir que dé por perdidas las elecciones. Pero si eso se da, lo que no puede ser acceptable es desmantelar nuevamente la organización regional, dar paso a una gestora y un nuevo congreso extraordinario. Todo, otra vez, con idea de partir de cero, de acercar el partido a la gente y conectar con ese electorado que se ha alejado en estos años... (suena, ¿verdad?)

Por último, el tema de las primarias. Tengo la sensación de que es bonito tenerlas en estatutos, como el que lleva una foto de las Bahamas para ilustrar su sueño de vacaciones. Democracia interna y todo eso, pero la realidad es que son como el infierno. Nadie las quiere... demasiada incertidumbre, demasiada gente para poder establecer ningún control. Una pena, pues soy un convencido de que su celebración, proporciona un movimiento interno que revitaliza a la militancia (reconozcámoslo, actualmente no hay muchos motivos para movilizarse).

Quedan varios días hasta que se realicen. Confío en que ambas partes dejen de cometer los desatinos vistos hasta ahora y que el debate, vuelvo a decirlo, se encamine a las ideas. Y el adversario, antes y después de las primarias, está en la derecha rancia que nos gobierna, y que lo hace buscando oposición al gobierno central.

Después... Trini/Tomás será mi candidato incondicionalmente. Espero que estos tres años no hayan sido en vano y que la campaña electoral de las autonómicas no se base en el Gürtel ni en ningún otro escándalo en el que el PP se vea inmerso de aquí a entonces.

Un abrazo

Jesús (A.k.a. Abu)

domingo, 25 de octubre de 2009

Convención ciudad de Madrid


Ayer asistí a la primera convención del PSM sobre Madrid ciudad. Tengo alguna reflexión de siempre a este respecto y si lo añado a lo escuchado en el plenario y luego en los ejes en los que estuve, puedo escribir una entrada medianamente interesante.

Los problemas históricos del PSM no vienen al caso. Sólo nos queda mirar hacia adelante y ser realmente alternativa de gobierno. Cierto es que el PSM se ve oscurecido por la organización federal y el gobierno y por la labor del PP en las administraciones regionales, en pugna con los organismos estatales, pero es hora de cambiar esta deriva.

Hoy por hoy, el Ayuntamiento de Madrid vive de los conejos que saca de la chistera Ruiz Gallardón. Endeudado hasta el extremo por las obras faraónicas (el último ejemplo es el centro de convenciones de la antigua Ciudad Deportiva) el Ayuntamiento elimina cualquier vestigio de programas sociales y se lanza a una carrera desenfrenada de subida de impuestos, para tratar de equilibrar las cuentas. No hay más escuelas infantiles, no hay más servicios públicos, no hay más ayudas a la juventud...

¿Y qué hay en el PSM en Madrid ciudad? Pues lamentablemente agrupaciones más o menos activas, que apenas tienen coordinación. En el último congreso federal se dejó claro que era necesario hacer una agrupación de ciudad, quizá cargando mucho las tintas y tratando de desinflar a las agrupaciones locales. Creo que puede crearse un espacio de coordinación y de trabajo común, permitiendo a las agrupaciones seguir con su importante papel en sus distritos, continuando su labor o buscando ampliarla allí donde la falta de medios o la comodidad se haya instalado. Los cambios no son fáciles.

En el tema de los valores y las soluciones prácticas, es muy bueno que haya convenciones como las de ayer. Sí, somos muy idealistas, pero volver a recordar esos valores y ver sus aplicaciones prácticas en el Madrid de hoy, junto a organizaciones sectoriales cercanas o no al PSM es una experiencia muy positiva.

El problema y ya me meto en lo visto ayer, es caer en las generalidades y afrontar lo tratado en una reunión semicerrada de la misma camarilla de siempre. Mi acercamiento al campo económico del PSM se ha dado en dos ocasiones: La conferencia política tras el congreso extraordinario en el que se nombró a Tomás Gómez secretario general y la convención de este fin de semana. El resultado es un documento apresurado que llegó muy a última hora, lleno de generalidades y un eje con unas aportaciones bastante poco explicativas. Una ocasión perdida.

Más divertido fue el eje de familia y políticas sociales. Se dió un documento más claro y tanto las explicaciones de los ponentes, como las aportaciones de los asistentes fueron mucho más formativas que lo escuchado en el eje anterior. Queda claro que la política de beneficencia y ajustada al céntimo, casi con obligación de ahorrar del PP, el PSM debe llevar a Madrid a tener verdaderas políticas sociales.

Supongo que los resultados habrán sido desiguales, pero confío en que las conclusiones sean positivas en todos los ámbitos y que coordinadores y ponentes sean permeables a lo dicho por todos los asistentes. Al fin y al cabo, el trabajo no se termina hoy, sigue hasta ganar las elecciones del 2011.

Volviendo al asunto de la documentación, dejo mi queja. Cierto, que se mandó a los asistentes con anterioridad: A mí me llegó el viernes. Pero creo que hubiera sido mejor, dado que se ha preparado con bastantes meses, haber hecho llegar los documentos de los ejes a las agrupaciones locales tiempo antes. Seguramente el resultado y los debates hubieran llegado más lejos.

Por último, candidatos. Es lógico tratar antes los problemas y dejar el asunto de los candidatos para su momento, establecido en estatutos. Pero lo cierto es que los candidatos deben haber pisado muchas veces las calles de Madrid, haber pateado los mercados y haberse entrevistado con muchos agentes sociales obteniendo un vasto conocimiento de la realidad de la ciudad. No, ya hemos visto muchos paracaidistas de última hora estrellarse contra los candidatos del PP, mucho más preparados. Los candidatos se hacen, no se crean de la nada... ¿David Lucas? Tiene la mejor disposición, ha trabajado estos años y es una persona cercana. Él o cualquier otro de los concejales actuales deben estar por encima de cualquier otra estrella venida a menos capaz de aceptar la nominación si tener ningún conocimiento y de salir huyendo tras una más que previsible derrota.