jueves, 28 de septiembre de 2017

Uno que se cansa. Que me llamen equidistante


Hace ya tres años que escribí una entrada sobre todo esto del proces. Ya avisaba que en ambos lados se estaban tapando errores aprovechando la ocasión. Lamentaba profundamente la polarización a la que nos estaban sometiendo a todos. Los que no discutimos España por defender la constitución y los independentistas por traicionar a Cataluña.

Hoy despues de meses de matraca la verdad es que tengo claro que me siento equidistante. Claro que defiendo la legalidad constitucional, pero nunca como obstáculo para que este país avance. 40 años son demasiados para considerar que es inamovible. Es más, fue un buen instrumento para buscar la reconciliación, pero creo que debemos replantearnos la cosa. Cinco años ha tenido Mariano Rajoy (el verdadero inventor del "no es no") para tender puentes y haber buscado pactos de estado. No, no me siento en modo alguno alineado con él.

Claro que tampoco me despiertan ninguna simpatía los adalides de la democracia que encabezan el secesionismo. Esos que se apoyan en una mayoría bastante poco holgada para tomar un camino fundamental saltando por los aires una de las más sagradas costumbres de la democracia que tanto dicen defender: La mayoría cualificada. Mañana es posible que tengan un país, y veremos si serán tan comprensivos si tienen un desafío de este estilo. Y si mantendrán estos procesos express por mayoría absoluta en el caso de leyes fundamentales.

Puedo entender todos los argumentos. Los cambios desde dentro de la legalidad, que hable el pueblo, que esto es la democracia, que en la sociedad las cosas no se solucionan mandando a la Guardia Civil... Pero al final ni unos ni otros me representan.

¿Qué nos espera? Una farsa de referendum, una independencia unilateral sobre el papel y una desconexión de facto. Una provincia rebelde. Porque la actitud de ambos desconecta el vínculo y fomenta el victimismo... por parte de todos, no sólo de catalanes, por cierto. 

¿Alguien cree que a los catalanes se les va a olvidar el independentismo el día 2? No, para apagar ese fuego sólo hay dos caminos. O bien una independencia real en el que se cumpla el apocalipsis (cosa que de verdad no deseo) o bien un cambio de modelo con un pacto de estado y un compromiso por parte de todos para que dure. Ver que la convivencia es posible y beneficiosa. ¿Imposible? Si no hay voluntad desde luego.

Un referendum como el que se plantea no es democracia. Es tramposo. Si gana el sí, game over. Si gana el no, no hay garantía de cambio, no se ha negociado ni se ha tratado. Será un volveremos a intentarlo. De hecho, sería una quimera que alguien defendiera el no con esta fractura social. "Mejor como estamos". Todo marketing.

Mi última idea, dentro de esta equidistancia es olvidarme del apocalipsis económico. Doy por sentado, eso es democracia, que la gente es responsable de sus actos. Huyamos de la minoría de edad mental. Siempre me vienen a la mente esas fotos de Franco con la frase "no se os puede dejar solos". Huyamos por favor del paternalismo.

No se me van de la mente las visitas que he hecho estos años a Cataluña. La última este verano. Una tierra encantadora. Una gente respetuosa. Les deseo lo mejor. Ningún catalán me ha hecho nada malo. Me niego a considerarlos como enemigos.

Pase lo que pase el 1-O esa percepción no va a cambiar. Y repito, vayan haciéndome sitio en esa raya que está entre Rajoy y el PP (y Cs) y Puigdemont, JxS y la CUP.

Un saludo

martes, 19 de enero de 2016

Hablemos del panorama post-electoral


No pretendo ser muy imaginativo en mi análisis. La principal idea del resultado y de lo que se está viendo a estas alturas es que ese supuesto de ingobernabilidad que tanto trata de evitar nuestro sistema electoral y tanto se temía ha llegado. Ciertamente en menor medida de lo que se pronosticaba (mantengo aún hoy que los estudiosos y las empresas del ramo demoscópico se han pasado de listos o de incompetentes) los nuevos partidos han encontrado un sitio importante. Lejos quedan las entradas de UPyD o las intermitencias de IU.

Me temo que con este resultado y con las actitudes vistas hasta ahora, es ineludible un escenario de repetición de elecciones. Las llamadas a la responsabilidad que se están haciendo desde casi todos los ámbitos así como las famosas líneas rojas sobre posibles acuerdos en materias de gobierno sólo parecen ser puestas en las disminuidas posiciones del PSOE. Como ya analicé lo sucedido en mi partido, poco puedo añadir a este tema. Aunque me sigue sorprendiendo el énfasis que se hace en su pobre resultado, cuando las expectativas que tenía gracias a las encuestas preelectorales eran casi la mitad en algunos casos.

Me gustaría no tener que tratar el tema catalán, no por falta de ganas, sino porque me puede quedar un post interminable pero ya veremos. Ciertamente la investidura de Puigdemont puede ser un acicate para cerrar filas en el “nacionalismo español” para tratar de boicotear el “proces” y la desconexión que plantea JxSí. Es evidente que era tranquilizador ver el encallamiento de la investidura de Mas, aunque no creo que las nuevas elecciones trajeran el olvido de esta cuestión en Cataluña.

Desglosemos el resultado y lo que se está viendo en cada partido.

  • PP: 123 escaños. Aproximadamente 2600000 votos perdidos.

Mi esperanza era que la aparición de Ciudadanos, el desgaste por sus políticas y su goteo de escándalos le costasen más votos. Es indudable que han ganado las elecciones y que les corresponde intentar la investidura. Lo que me tiene preocupado es que no se ve cambio alguno respecto de estos últimos cuatro años, ni ganas de desandar lo andado. Ni siquiera se ofrecen posibles pactos ni alguna línea maestra en la que empezar a negociar. Tampoco parece que haya una renovación de candidatos o de personas que traigan aire nuevo. La sustitución de Rajoy (que no veo precisamente que tengan como posible) tampoco veo que pueda traer nuevas ideas. Sólo reclaman la responsabilidad de PSOE o echan en cara su radicalismo. Pedro Sánchez dejó claro que el PSOE no apoyaría ni a Rajoy ni al PP. Y esa es la excusa para no ofrecer nada concreto.

Ante la posibilidad de elecciones parece extendida la idea de que el voto útil les beneficiaría y que recuperarían votos de Cs. Sólo puedo decir que el electorado de derechas ha sido muy monolítico, muy fiel y se me hace raro pensar que esos votantes se echen atrás en su búsqueda de nuevas alternativas. Eso sí, la crisis catalana está ahí y el miedo a que Cs no sea carne ni pescado… puede influir, pero no hay recetas nuevas en el PP ni por asomo.

Su estrategia es esperar a que ceda el PSOE o confiar en las nuevas elecciones. No sé yo si eso le hará gracia a sus fieles. No parecen estar buscando de ninguna manera otros caminos como a Cs y a partidos con los que pactaron en otros tiempos como el PNV (descartados los nacionalistas catalanes, claro).


  • PSOE: 90 escaños. Aprox 1500000 votos perdidos.

Ver mi entrada anterior Pasaron las elecciones, el PSOE... Me reafirmo en la postura expresada por Pedro Sánchez. Estratégicamente es el único camino a seguir. Alejarse de todas las posibilidades de gran coalición (con el PP y con o sin Cs) y tender la mano al resto de partidos (sobre todo a la izquierda). Serán zarandeados pero tener la mano abierta y hacer propuestas les tiene que beneficiar si no se consigue esa coalición para evitar nuevas fugas. Ante la crisis catalana, obviamente nunca se podría aceptar el referéndum tal y como dicen los independentistas y Podemos. Siempre debería establecerse un diálogo previo y un cambio constitucional.


  • Podemos + Compromis + En Comú + Mareas: 69 escaños. 5200000 votos.

Es obvio que han sabido recoger el descontento por la situación política y social. Es la contestación desde la izquierda y desde el cabreo militante. Siempre he dicho que probablemente tienen el diagnóstico más acertado y más lejano de tabús y de complejos. Esa frescura y esa falta de respeto por lo establecido ha conectado con gente de muchas tendencias. (Esto no quiere decir que yo esté totalmente de acuerdo con todo esto, simplemente es lo que veo a  mi alrededor).

Ahora bien, cuando ya se trata de ofrecer alternativas y sobre todo alternativas creíbles y sostenibles flaquean. Tienen fé ciega en hacer consultas, como la de Cataluña. Y muchas de sus iniciativas parecen ser inviables, o basadas en supuestos de inmediata consecución de medios por sus cambios revolucionarios. No seré yo el que les niegue que la corrupción cuesta mucho dinero y medios a esta pobre país nuestro, pero que en un corto plazo, se pueda revertir esa situación y conseguir esos importes en efectivo, ufff.

Parecen estar muy convencidos de que a su electorado le va la marcha y que las peticiones exacerbadas (especialmente al PSOE) no van a desencantarles en caso de nuevas elecciones. Me resisto a creer que ninguno de esos votantes no va a bajarse del burro. Y es que la fundación de Podemos parece venir más de los problemas sociales, la crisis, los recortes, los desahucios que en la cuestión catalana, que se ha convertido en su primera línea roja.  No dudo que haya contestación para rato en ese electorado pero creo que es un riesgo perder ese horizonte. Ojo, soy militante y votante del PSOE, pueden seguir sacándonos los colores de muchas formas y es probable que tengan demandas difíciles de atender en el campo social también o “olvidos” históricos del PSOE.

El pacto PSOE-Podemos es muy complicado, pero es el camino a seguir y, al menos, a intentar mientras sea posible. Los socios de coalición, que también pueden ser una excusa, no parecen haber movido ficha, ya se verá. Ante unas nuevas elecciones es probable que suban, pero creo que tienen techo por las dudas que tenga el electorado de centro-iquierda que sostiene al PSOE. Si aprietan mucho, si extreman sus peticiones o si buscan descaradamente las elecciones, pierdan o no electorado, es poco probable que capten ese voto.

Eludo hablar de los famosos grupos parlamentarios separados. Es una materia tan sujeta a la interpretación del reglamento que prefiero no opinar si es legal. Eso sí, ahí están las subvenciones y queda claro que hay pluralidad donde se esperaba contestación, pero con un portavoz.


  • Ciudadanos: 40 escaños. 3500000 votos.

No quiero ser injusto. Este partido es mucho más que el IBEX35 o la sonrisa profidén de Albert Riveras. No me convencen y no creo eso de ser progresistas en lo social y liberales en lo económico. Las encuestas les lanzaron demasiado, los debates y la sobreexposición (seguramente por una mezcla de valentía/honestidad y de exceso de confianza) les han perjudicado pues se han visto nervios y carencias. Eso que tanto se criticó de igualar por abajo en el contrato único no lo supieron contrapesar, como la torpe mención a la violencia doméstica…

El caso es que se quedaron a medio camino. Una entrada en el congreso digna de felicitación, viniendo de la nada, pero que no les sirve para ser determinantes sino un socio de importancia relativamente baja. Estratégicamente se quieren desligar (como se les ve en Ayuntamiento y Comunidad de Madrid) de los dos grandes, intentando hacer movimientos de regeneración, pero pecan de no querer mojarse en muchas iniciativas y abusan de la abstención, y me temo que el electorado que les ha seguido eso lo penaliza.

Hablan de la gran coalición con ellos, llegando a pedir un apoyo que ellos no van a dar (plantean abstenerse) a Rajoy. Temen las nuevas elecciones y caer en un voto útil hacia el PP y lo entiendo. Deberán asegurar su electorado siendo más beligerantes con el PP y su falta de movimiento ante la corrupción. Pero más tarde o temprano, se tendrán que arriesgar y retratarse.


  • Otros partidos:

Es difícil que los partidos catalanistas se avengan a pactar. Sus votos darían tranquilidad y asegurarían la investidura, pero es casi seguro que pedirán vía libre al movimiento secesionista, el referéndum, etc. El PNV y Bildu no parecen tener esa onda, ni tienen el mismo peso. Aún así pedirán contraprestaciones a cambio.


IU es una pena, pero su electorado se ha ido en buena parte a Podemos y otras agrupaciones. Con dos diputados, es tarde para poder ofrecer una alternativa de contestación, pero con moderación.



Bueno, ya veremos qué pasa. Hoy se constituyen los grupos y comienzan los turnos con el Rey. Me temo que se va a alargar.

Seguiremos informando.

Un saludo

Jesús (a.k.a. Abu)

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Pasaron las elecciones, el PSOE...


Jo, más de un año sin escribir aquí y no es por falta de temas ni de ganas. Veamos, ahora cómo lo afronto.

Ciertamente los resultados, empezando por el final, no han sido buenos. Recuerdo que en el fragor del escrutinio, en mi querido Ermita del Santo, con los buenos amigos rumanos que vinieron a ayudarme y acompañarme (gracias eternas a Mihai, Adrian, Monica y Marius), hubiera firmado incluso algún diputado menos, pero eso no quita hierro al asunto. 

El PSOE con esos 89 diputados difícilmente puede aspirar a gobernar, a no ser que se entregue a un juego de alianzas y concesiones que seguramente nos parecerán demasiadas si es que llegan. El 22% no nos engañemos sabe a poco en términos absolutos y sobre todo viendo la historia. Me temo que no hay región que se salve, por mucho peso, que hayan cogido las regiones del sur, Andalucía, Extremadura y Castilla-la Mancha. 

El mensaje no llega. Creo que una parte es por estrategia electoral, los debates han ido mostrando a Pedro de difuso y añorante de épocas pasadas, a más concreción y más efectividad al expresarse (lo del indecente y el ruiz es una excusa de mal perdedor, sr.Rajoy). Y los actos de campaña han llevado esa misma tónica. 

Si el mensaje debe ser más claro y las propuestas más rotundas y mejor explicadas, las referencias a nuestra historia no deben tener un papel central. Nadie las discute, por mucho que se ninguneen. Nadie en el electorado que puede sernos medianamente afín se cree que la pueden tapar los recortes del final de Zapatero o los escándalos de corrupción. 

Es obvio que el desgaste de la marca PSOE que hemos sufrido lleva a una pérdida de credibilidad que todavía no hemos podido reponer. La gente, no nos quiere escuchar. He vivido muy de cerca como personas que podrían ser afines, ni siquiera conocen a nuestros candidatos y se escudan en "sois los de siempre con lo de siempre".

Y la aparición de nuevos discursos ahondan más esta herida. Discursos, a mi modesto entender, tan vacíos o más que el nuestro, pero con gente nueva, con aparentes ideas nuevas y sobre todo, con mucha capacidad de crítica y espíritu renovador, repito, por lo menos en apariencia.

Añadamos la curiosa entente cordial que se ha dado entre el resto de los partidos y muchos medios, queriendo echar al PSOE de la escena política, ninguneando a su electorado y dando por seguros resultados electorales más bajos. Es obvio, que al PP le dejan la derecha, a Ciudadanos el centro y las posiciones moderadas alrededor y Podemos se queda con la izquierda más o menos radical. El PSOE ciertamente sobra en este escenario.

¿Pedro Sánchez es culpable de todo esto? Desde el verano de 2014 está al frente y no puede eludir responsabilidades. Ha cambiado cosas, ha renovado el discurso y ha cometido errores. ¿Tiene que dimitir?

Creo que eso sirve de poco. Volvemos a la eterna carrera en la que está este partido desde que Felipe González lo dejó. La búsqueda del mirlo blanco. Eso que nunca va a llegar y que no existe. Y pruebas hay muchas, pero la realidad es que Zapatero o Rajoy o Aznar demuestran que, con tiempo y dejándoles trabajar, pueden recuperarse espacios y generar ilusiones. Repito, con tiempo. No creo que algo menos de año y medio sean suficientes.

Debemos mirar hacia adelante. La intervención de Pedro Sánchez tras reunirse con Rajoy fue, si no brillante, una buena forma de dejar claro que hay política y un rumbo posibles. Asumiendo el riesgo de unas nuevas elecciones (no nos engañemos), el PSOE cierra la vía del pacto de investidura y de la gran coalición. Hay que ser honestos, no hay puntos de conexión con Rajoy o con el PP (es irrelevante pensar que cambios de cabeza signifiquen cambios significativos de política). Cuestiones de estado con un gobierno constituído, todos los que hagan falta.

¿Pactos con otros? También lo firmo al 100%. O yo no he escuchado todas las consideraciones o Pedro Sánchez esconde algo. De sus declaraciones, nadie puede extraer que va a venderse a Podemos. Es más, les acusó de establecer demasiadas líneas rojas, sobre todo con la cuestión del famoso referendum catalán. Aparte de eso, dejar la iniciativa a la fuerza más votada y luego ya veremos qué se puede hacer. Está bastante difícil, repito, pero lo dicho es razonable y positivo. No hay lugar a engaño.

Por último el ombligo. Es una locura, sin certeza de que se pueda llegar a algún acuerdo de investidura, plantearse que se tenga que hacer el congreso federal ordinario. Sólo puedo entenderlo desde el punto de vista de querer descabalgar al actual secretario general. No veo otra necesidad ni nada que podamos ganar, ni siquiera la apariencia de unidad (no veo acuerdos, veo muchas ganas de imponer un nuevo líder), ni un conejo de la chistera ideológico.

¿Candidatos? Me duele descabalgar a la gente, es algo que he criticado mucho, porque es un vicio muy extendido en el PSOE. Todos los "barones" pueden ser válidos, pero en todos los casos, acaban de iniciar tareas de gobierno en sus territorios y apenas cuentan con más bagaje que el apoyo de sus regiones, la ilusión y una nueva renovación.

No, repito, debemos mirar hacia adelante y confiar en lo que tenemos, por lo menos hasta que se despeje la investidura y el gobierno del color que sea eche a andar.

Con más calma, a ver si echo un vistazo al panorama general. Pero ya avanzo que pasar de 0 a 40 o a 42+27 tampoco suena tan maravilloso.

Un saludo a todos

Jesús

jueves, 30 de octubre de 2014

Independencia, consultas, Catalanes... y espero que sin moralinas


Hace mucho que me di cuenta que algo se rompía entre España y eso que dan en llamar los nacionalismos periféricos. Si hay alguien en Cataluña, País Vasco, Galicia, Andalucía... que hable mucho rato de lo distintos que son, de lo mala que es España, tampoco falta aquel que suelta esa dualidad incongruente "no son españoles, son hijos de tal", "que se jodan, que están en España". Con esos mimbres y añadiendo la famosa crisis actual...

Me preocupan muchas cosas. No voy a decir lo que los catalanes pueden perder. Porque si se da la independencia, perderemos todos y por mucho que nos pongamos dará igual quien pierda más. Porque seguramente los que vamos a perder más, no van a ser ni catalanes solo, ni el resto de españoles (actuales o momentáneos, lo que vds. gusten). Todos los que no nos vamos a significar, los que no vemos sentido en tomar partido, los que se vean en obligación constante de retratarse a cada paso.

Y estos últimos, más que nadie. Escuchaba el otro día a Carles Francino "estar harto y cabreado de sentirme escrutado". Y me imagino, porque ha pasado muchas veces, a todos aquellos catalanes a los que se pide retratarse sobre este tema, o sacarse las oposiciones de españolidad. Lo más fácil es irse a los deportes y ver como jugadores catalanes que llevan una lista impresionante de partidos con la s selecciones españolas deben cumplir con esa oposición. No digamos ya, aquel que sea catalán y en su ámbito doméstico, utilice su lengua (me imagino que habrá castellano parlantes residentes allí, que tendrán la misma cruz).

Pero vamos con la consulta, sea buena (referendum) o alternativa (vamos, la que supuestamente queda ahora). Ya ha conseguido una cosa. Sabemos que no hay voluntad de acuerdo al respecto. Tengo mis serias dudas de que se consiga nada más. En ningún caso será vinculante, ni para el gobierno catalán. Y seguramente no ofrecerá ninguna información que no sepamos, ni siquiera como encuesta a lo grande, a ver quién participa finalmente.

¿Paralelismo con el caso escocés? Seguramente el gobierno británico accedió al referendum vinculante porque se vio sobrado, pero aunque no hubiera sido así, se ha visto una voluntad de acuerdo, se han ofrecido alternativas y ha habido un debate democrático, no una mera descalificación de actitudes o personas. Se mentó el miedo, el caos, la destrucción... pero se cumplió con la democracia y previamente todos prometieron respetar el resultado. Toca ver cómo se sustancian las reformas ofrecidas a Escocia.

Con estos mimbres, yo no me atrevería a sacar conclusiones para Cataluña y España. Veo muchos déficits y me preocupa que en ambos lados el planteamiento carece de honestidad, objetividad y sobre todo de rigor. Creo firmemente que no hay un pacto institucional de explicar con mesura y seriedad lo que hay, lo que se puede ganar y lo que se puede perder.

Sobran planteamientos tremendistas, elucubraciones sobre lo que harán los organismos internacionales o las consecuencias económicas.

Seamos serios. Mi conclusión es que en todos los ámbitos se está generando una huida hacia adelante, una cortina de humo que tape otros problemas. Y no hablo sólo del 3% o de Pujol ni de los problemas de CiU solamente. Sacar la roja y gualda y ser el garante de la unidad también sirve para hacer olvidar cosas. Veo en mi gobierno total inacción para abordar el futuro, salvo para plantear recursos de inconstitucionalidad.

Termino. Nuestra Constitución se acerca peligrosamente a los 40 años y nuestro modelo de estado requiere urgentemente darle una vuelta de lo más seria. Reivindicarla en cada petición de cambio no va a valer eternamente.

Un abrazo

Jesús (a.k.a. Abu)

jueves, 16 de octubre de 2014

Sobre la desigualdad (mi aportación al blog action day 2014)


Qué bonito. Hoy vuelvo a sumarme al blog action day y toca escribir sobre la desigualdad. Como si fuera fácil. Un par de generalidades y tira millas. 

Pero no, nuestra amada crisis ha conseguido algo que para muchos que se dicen liberales, era el gran objetivo. Sálvese quien pueda. Eso es lo que está triunfando hoy en día. Es quizá este momento histórico, el propicio para la protección del desfavorecido. Que aquel que pueda aportar a la sociedad desde la humildad o, yendo más allá, desde la pobreza extrema, sea apoyado.

Pero no. Ante esta crisis, mi gobierno y otros muchos lo único que aportan son peajes y dificultades. Nos venden que de esa forma el estado se fortalecerá, que las políticas de austeridad son una revisión y un abandono de los lastres y el despilfarro, pero la realidad es que los medios obtenidos de ese ahorro, apenas se reinvierten en la corrección de desigualdades.

Podría escribir demasiadas líneas sobre la sanidad o la educación. Pero la realidad es que el servicio público en su conjunto, que por definición, debe proteger y salvaguardar las oportunidades de los más humildes (lo siento, me jode sobremanera asumir la pobreza y además ceñirme a los desamparados, a los de la calle, cuando se está machacando a clases empobrecidas, bajas y medias). 

Y ante eso, como justificación, aparecen expresiones de desdén en los adalides de la austeridad, como el regalo a aquellos que no se lo ganan, el café gratis (expresión de aquel que resulta que tenía una tarjeta negra...), fábrica de vagos, etc.

Tengo miedo. A veces me pongo a recordar esas películas futuristas, como Juez Dredd que muestran las ciudades como guetos amurallados, que expulsan los desfavorecidos fuera de esos muros. Reductos de riqueza selectos. Tal vez... no, seguro. La valla de Ceuta y Melilla y las expulsiones en caliente... África.

Nuestra sociedad se ha forjado de una manera. Con mayor o menor suerte, ha atajado ciertos problemas, nos queda mucho por andar y por investigar y por pulir. Frente a eso hoy se propone la amortización, la voladura, la destrucción de ese sistema, el del bienestar y a toda prisa. Como si fuera el causante de todo lo que se nos desvela y lo que es peor, como si fuera esa demolición, por si sola, el antídoto contra esa corrupción.

Y yo pienso, que eso es andar hacia atrás... que nos olvidamos de conseguir que lleguen arriba todos los puedan... Lo sustituimos por una vaga idea de eficiencia total, que sabe Dios cuando llegará. Y lo que me ofrece más dudas, para quién.

De momento para acabar con la desigualdad muros más altos, sanidad y educación más caras y más obstáculos en el acceso a los derechos. Y lo peor, ninguna capacidad aparente en los que gobiernan para escuchar al desfavorecido.

En fin, un tema aparente muy genérico, que me temo es demasiado concreto.

Un abrazo

Jesús (a.k.a. Abu)

lunes, 16 de diciembre de 2013

Va de juguetes autonómicos rotos: Las teles públicas




Ciertamente nos encontramos con una historia muy triste. Una más de las que hay en esta crisis. Un juguete, un instrumento, que poco a poco se vuelven caros. Pero lejos de hacer reflexionar y de llevar a los gestores de estos entes a una más que necesaria, lógica y, qué diablos, imprescindible autocrítica, asistimos a un continuo "en bien de la sostenibilidad", "quisiéramos encontrar la racionalidad", "no es posible"...

Es decir, diciembre de 2013 es el inicio de la edad de los humanos en este santo planeta y lo de antes es una vida autónoma e incontrolable. Los entes de comunicación públicos (me temo que esto pasará a todos los demás) se han convertido es seres biológicos indómitos, que han efectuado gasto público, han contratado, han invertido, han transmitido al margen de toda gestión política o no y al margen de todo criterio empresarial.

Y en estos tiempos de la puesta en solfa del estado del bienestar, claro, entes así, son incompatibles con el resto de servicios públicos esenciales. Al fin y al cabo, ¿quién prefiere una tele pública antes que un hospital o cualquier otro servicio social?

Casi nadie. Algunos avisamos hace tiempo (no fui el único, hace ya mucho que unos cuantos nos preguntábamos qué hacían estos entes financiando clubes de futbol y otra larga lista de "etceteras") pero simplemente había dinero y a todos (yo el primero) nos mola traer grandes eventos y lucirlos a todo color.

Pero no, la clave es que esa pasta que sobraba, voló, que la factura ya se pagará entre todos, así que ya no se puede  emitir el partido del futbol en prime time del sábado ni se puede contratar ni mantener a trabajadores afines y no digamos emitir eventos cuya organización se subcontrata a "otros". Esa bolsa ya no se puede tapar, toca amortizarla. Pero la que viene, tiene un barniz de ahorro y esconde otro negocio... la privatización de la gestión de servicios públicos.

Es una historia que ya se ha contado muchas veces y no la descubro yo ahora, simplemente la dejo marcada. Es la nueva gallina de los huevos de oro y no es barata, ni deja de ser apetecible para las futuras concesionarias. Y yo trato de ser respetuoso con el que crea de corazón que la privatización puede salvar a lo público, pero desgraciadamente eso lo ejecutan los mismos "zorros" que han matado a las teles públicas, así que muy bien van a tener que plantear y lanzar esa privatización para ganar mi confianza, hoy negativa.

Pero vuelvo a la comunicación. Atrás quedan los tiempos en los que muchos profesionales iniciaron en estos entes su andadura, en la que los contenidos sociales, las tradiciones, los rincones olvidados de las provincias y cualquier otra iniciativa pública eran la labor primordial. Y la información... oficial, sí, pero no sesgada o al menos no manipulada y por supuesto mucho más cercana.

Pero si los gestores y los mandatarios han roto el juguete, no quiero dejar de recordar a los profesionales que vivieron y viven calentitos hasta que se han churruscado y han pedido un tardío perdón, con el cerrojazo o con el burofax en el buzón. Hacía falta integridad, esa que lleva a los redactores a no firmar crónicas vergonzantes a hacer huelgas en contra de la línea editorial o a hacer entrevistas reales como aquella que Germán Yanke hizo a Esperanza Aguirre y que la dejó perdiendo los nervios y desnuda en cuanto a su voluntad "liberal".

Vuelvo a los mandatarios, en realidad a los liquidadores. Fabra ha echado el cerrojo a Canal 9 e Ignacio González lo acabará haciendo, porque Telemadrid es otro muerto. La culpa la tienen vds, no los trabajadores que mejor o peor, dentro del convenio, sacaron adelante su trabajo hasta que les dejaron y no les arrinconasen con las famosas redacciones paralelas. No intoxiquen. Cumplan con el papel que se les dió en las urnas: Arreglen. Ah, en esta herencia no está el PSOE...

Un abrazo

Jesús (a.k.a. Abu)

miércoles, 30 de octubre de 2013

Al respecto de la celebérrima doctrina Parot y ciertas concentraciones


Hace unos días, gracias al Blog Action Day, me animé a hacer bandera por los Derechos Humanos. Y ciertamente hoy hago bandera del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Es un orgullo que Europa tenga una institución que se dedique a su salvaguardia en exclusiva. Y así debe seguir, por encima de movimientos partidistas o giros sociales o lo que venga...

La decisión de declarar contraria la famosa doctrina Parot a los DD.HH. y a las convenciones comunitarias y al propio ordenamiento jurídico español creo humildemente que es lógica. Tal y como lo veo, un día alguien se dió cuenta del grave error que había en el código penal y pretendió cerrar la última puerta con una pirueta, una ocurrencia, un truco y sonaba bien y ninguno, yo al menos, caimos en que se vulneraban derechos.
Quede claro que no me he alegrado. No puedo olvidar todo el mal que han causado aquellos que se van a beneficiar de esta sentencia. Me gustaría que volvieran a sus casas, por cierto con media vida desperdiciada en celdas de recintos penitenciarios, al menos con una sensación de tiempo perdido y de cierto arrepentimiento, pero en algunos o muchos casos no será así.

Pero tampoco ese es el objeto de esta sentencia, que en ningún caso discute los merecimientos de los potenciales excarcelados. Tampoco creo que el tribunal quiera violentar los sentimientos de las víctimas. Simplemente se trata, repito, de aplicar la ley.

Y ahora vienen los voceros, los apocalípticos y ciertas asociaciones, como por ejemplo la AVT. Y el partido en el gobierno. El PP los alentó, les dio base, les dio sustento y les dio imagen pública... los creció. Y es el PP y el Gobierno el que tiene que recordar que la ley está para cumplirla, no para quejarse, que los tratados internacionales, especialmente en Derechos Humanos, no son algo lejano que nos imponen sin conocimiento de la realidad, sino el compromiso que nuestro estado ha firmado con otros para que se respete y se considere a todo el mundo por igual, cotidianamente. Lo último es ver carteles y escuchar insultos cuando los miembros del PP se han juntado con la multitud, pues está claro que los consideran unos traidores.

"No cumplir la sentencia" es lo que más se oye en esos medios, o "no forma parte de nuestro derecho", o "¿quién es esta gente?", "pues abandonamos esa convención"... como si fuera un derecho a la carta. Me pregunto si todas estas disquisiciones, se hacen desde la ignorancia (improbable, aunque no descartable, muchas veces algunos de estos periodistas parecen ser seleccionados por el nivel de grito) o desde la irresponsabilidad y la mentira, con objeto de manipular a las masas y crear un estado de opinión cuasigolpista.

También quiero recordar, que lo que subyace de todo esto es un desdén por la justicia. Se pueden criticar las sentencias, se pueden lamentar, incluso se pueden condenar... pero veo en ciertos sectores ese perpetuo "si me vale, está bien y si no, son unos rojos que...". Hace un par de días veía a Isabel San Sebastián, negar a Luis López Guerra su condición profesional de magistrado (ver la breve reseña en la wikipedia) y se empeñaba en rebajarle a mero militante socialista, por supuestamente, haber convencido a los tropecientos jueces de ese tribunal, los 17 de la gran sala y, por supuesto, a los otros tantos que formaban parte de la primera instancia. Y al frente Zapatero, que con siete años de antelación (no sé si en un gesto de vista política o de lentitud supina) se comprometió en la negociación a acabar con la doctrina Parot, que por cierto, en ningún momento discutió ni antes ni después de ser presidente.

Sobre las penas cumplidas o por cumplir, que también se ha comentado, es cierto, los etarras y sus cientos de cadáveres se equiparan a los asesinos comunes que han matado puntualmente. Siempre tendremos la impresión de que el castigo es inferior a lo merecido, no obstante dudo mucho que a los etarras que están siendo encarcelados, salgan arrepentidos o no, den por bueno, perder la mitad de sus vidas en una o varias cárceles. Dicen que la vida es corta, pero desde luego, encerrado en una cárcel, dudo mucho que se disfrute. La mayoría de ellos entraron jóvenes y están saliendo bastante ajados.

Por último, me sigue haciendo gracia la demanda de arrepentimiento. Aquello que tanto lamentan estos sectores cuando no lo hay, pero que tampoco es bien recibido ni valorado cuando sí se manifiesta.

¿Solución? Que nos acordemos del estado de derecho, que la justicia va más allá del ojo por ojo, que la democracia tiene que ganar al terrorismo, pero que fuera de eso hay personas y tiene que haber una convivencia. Lo triste es que tengan que venir a decírnoslo desde Estrasburgo y no entendamos la lección.

Un saludo

Jesús (a.k.a. Abu)